sábado, 10 de julio de 2010

Un día como todos los demás.

16:30, se me hace tarde, el tiempo no está a mi favor hoy, ducharme y el simple reflejo de una estúpida chica con el pelo naranja me hacen desperdiciar esos pequeños segundos en los que debería estar preparándome, pero la inseguridad vuelve a venir a mi mente y parece que está entrelazada contigo, ¿ por qué eres tan importante cuando no hemos intercambiado una sola palabra? Es una de las muchas cosas que me quedan por entender.
Mi vista busca el pequeño reloj para saber cómo voy de tiempo, y me sorprendo a mí misma recapacitando en que he perdido 15 minutos pensando en ti.
17:00 Vuelves a venir a mi mente mientras escojo los vaqueros pensando en cuáles te podrían gustar más, imaginando, al mismo tiempo, lo bien que te sientan esos pitillos grises. No aguanto más, quiero tenerte a mi lado como tantas veces lo he imaginado pero en ocasiones resulta tan imposible una idea semejante...
18:30 Ya estoy aquí, pero ni rastro de tus pantalones ceñidos y tus sudaderas, no sé si todo esto ha merecido la pena. Extraño a esa chica a la que no le importaba nadie que no fuese ella, ¿cómo pude cambiar tan rápido? Otra pregunta retórica, para variar.
22:00 Tras pasar una de las peores tardes entre otras, por fin te veo aparecer, esta vez, tus vaqueros son negros, al contrario que tu camiseta.
Deparas en mí y disimuladamente, me miras, y cuando no lo haces, son mis ojos los que están contigo y te siguen.
Simplemente me gustaría poder descifrar una mirada, nada más.

Kiki


Bueno, principalmente, como mi primera entrada contestaré a mi pequeña Pane ♥

1. ¿Y qué decir? Ya hace un año que nos conocemos y empezamos a llevarnos de una manera muy especial ya desde los primeros días. No sé si tu recuerdas nuestra primera conversación, pero yo sí, perfectamente; aun no sabia ni tan si quiera tu nombre, aunque eso no me importó, hablamos de comida japonesa y para eso no era necesario una presentación.

2. Poco a poco, me fuiste demostrando el aprecio que me ibas teniendo, y yo, sinceramente, nunca me encariñé con alguien tan rápido, y menos con alguien que se encuentra a cientos kilómetros de mí.
3. Meses más tarde, apareció algo muy diminuto, pero a la vez nada insignificante, que hizo que nuestra amistad pasase a facetas como Dahvie, Garret, Brody e incluso, Jizz in my pants, actualmente.

4. Nos distanciamos unos meses, quizás dos, pero, ¿ de verdad creías que podría estar sin ti? Míranos ahora, estamos como siempre, te ayudo en lo que puedo, como si tuviera que recorrer esta mierda de isla caminando y tú haces básicamente lo mismo y más, ya que sabes lo patosa que soy creando cosas como estas, que siempre me ayudas a perfeccionar, o más bien, me las haces perfectas.

5. Simplemente, TE AMO y más.