Aquellas tardes en sofá crearon millones de historias que sólo tú y yo sabemos.
Disfrutaba viendo películas de terror, en cambio tú preferías las de comedia.
Mientras yo amaba la Coca-Cola, tú preferías un Nestea del tiempo.
Yo me tiño el pelo en una gama de rojos y naranjas, pero a ti te van más los tonos violetas y rosas.
Cuando un vago pensamiento a cerca de tus problemas venía a mi mente, cómo no, te lo preguntaba y tú me respondías con sinceridad, gustándome o no la respuesta.
Yo te decía con una leve sonrisa pintada en mi cara que no te rieses, para ver si tú lo hacías y compartir otra incontable carcajada de las muchas que hemos vivido.
No criticábamos, simplemente comentábamos la apariencia de la gente.
Tú me mostrabas tu música preferida y yo, después, te enseñaba alguna canción, que generalmente, ambas terminábamos amando.
Yo me cambié de instituto y tú estuviste conmigo mejor que nunca.
Porque aunque hayamos tenido algunos problemas, tú seguirás siendo mi pequeña Sheena a la que apoyaré en todas sus decisiones por muy inocentes o incoherentes que sean.
I LOVE YOU ♥